Encuesta rápida

Por si alguien de la fac o relacionado a la profesión ve esto…

Frío!

Hace mucho que no sentía tanto frío… ahhhh

Todo por andar cuidando a los gatos de mi hermana. Ella se fue a Culiacán y me los encargó y tengo que cuidarlos cuando comen porque sino llega otro gato y les quita todo —que manchado U_U—; bueno, whatever…

Y como hace frío afuera me he quedado a ver un par de cosas nuevas… Esto del blip.fm suena chido, es como una extensión loca de twitter… ah, si alguien está interesado en las idioteces que me llegan a pasar en cualquier momento del día, siganme a @arqaissa 😀

y… aummm… creo que es todo… no hago mucho además de tarea de historia ^_^

¿Re interesante verdad?:

sí… claro —_—U

Me entraron las ganas de raparme… ¿será buena idea? —especialmente con el jodido frío—

Uy la tranquilidad

Era chida hasta que me di cuenta de que caí en cuenta de cuánto me gusta y odio mi carrera… uyyy, sonó a trabalenguas. XD

Me gusta! Sí. La arquitectura en sí es muy interesante y el análisis y la teoría y la concepción de espacios y shalala shalala, demás cosas teóricas y técnicas… Pero cuánto odio la visión general de los arquitectos y la forma en que conciben el mundo —no sólo su campo de trabajo—; se piensan dioses y terminan actuando como dictadores en su propio cuento interior sin lograr nada más que algún capricho incoherente y renegando de la visión de todos los demás… como si nadie más que uno pueda tener razón, pfffff.

Luego entonces, seré arquitecto —o por lo menos esa es  la idea—. ¿terminaré viéndome y actuando como todos los arquitectos? Espero que no, neta.

Todo esto va a que después de algún tiempo y de haber andado en tantos lados… uno no sabe qué carajos pasa que siente que no está en donde debiera. Yo creo que sí estoy en un lugar correcto, salvo que no; me agrada lo que hago en arquitectura pero no cuando estoy cerca de alguien que piensa que es superior, no acepta algo que no le gusta (aunque funcione) y se siente, con respeto de quien lo lea, cagado por dios en bandeja de plata U_U No nombres porque sino me quemo… y para qué jejeje

¿Qué más decir? Nada, sólo recuperar el equilibrio (principalmente mental) y seguir adelante y terminar esto que se llama licenciatura —ay, me da comezón—. Igual y acabo dedicándome al 100 % a la tipografía… pero primero hay que trabajar en un par de fuentes, por lo menos la primera ya está en versión de prueba, si gustan descargarla pueden hacerlo de aquí: Datura ^–^.  Es la versión 1.0… la 1.1 está en revisión y para el año que viene espero tener la 2.0 junto con sus cuatro variantes y una fuente nueva que comencé a hacer, en honor a mi carrera tan querida *_* (seeee… claro)

Empecé a escribir esto por algo que leí en otro blog y que me di cuenta de que son más los estudiantes de mi facultad que se sienten, en mayor o menor medida, como yo.

ad non esse

Cómo decirlo… nuevamente… una y otra vez. Las historias se repiten pero siempre los hechos son diferentes. Todo pasa de nuevo con increíble rapidez, todo sucede una y otra vez como si fuera la primera cada vez.

No tiene caso decirlo, la volubilidad habla suficiente por mí.

Malditas necesidades, inútiles presuposiciones.

Los hechos son unos, los supuestos otros.

Uno imagina, dos actúa… o no.

Finalmente, nada.

 

Recordé una historia de un día, de unos minutos:

 

«Tuvo todo el tiempo del mundo y pudo realizar las cosas como deseaba. Podría haber planeado evento por evento y haberle dedicado el tiempo necesario.

Sufre infinitamente por haber postergado los hechos, las decisiones… Tan sencillo habría sido el comenzar cuando quería, cuando su intuición le decía que era tiempo; no lo hizo. Se enfoca en sufrir y torturarse por esa falta de decisión en el momento concreto. ¿Qué habría pasado si en ese preciso momento hubiese dado ese paso? Si hubiera tenido el valor, ¿a dónde habría llegado? Tal vez a ningún punto, tal vez a otra situación indescriptible e indeseable, tal vez a una cama, tal vez al lugar deseado; sin exageración, pudo ser cualquier cosa. ¿Quién podría saberlo?

En cambio, era completamente consciente de su destino si no lo hacía, lo estaba viviendo; toda esa angustia, toda la impotencia. Él estaba seguro que no quería estar ahí; entonces ¿por qué no lo hizo?

Un segundo de duda, un instante de reflexión fue el que lo puso en la situación de la cual era presa en ese instante. Iba a donde no quería, al final de aquel camino e inicio de su futura tristeza.

Tenía una cosa por hacer y ya no había medios, el control de ese momento le era ajeno y había perdido su libertad en el mismo instante que dudó.

¿Cómo fue que dudó? Fue el miedo al vacío, el miedo a la inexistencia, el miedo a lo desconocido, el miedo al dolor, el miedo al juicio.

Planeó los momentos uno a uno, la secuencia, los cambios, las entradas y salidas de los personajes, planeó hasta el más mínimo instante para llegar a donde estaba en el momento de duda. Planeó todo para nada y eso fue lo que obtuvo; el miedo a la nada tuvo como recompensa en el futuro lo siguiente: nada. Perdió todo y no ganó nada…

Nada…

Silencio…

Aislamiento…

Un vacío indescriptible…

Paulatina pérdida de lo último…

Inevitable pérdida de consciencia y…

Nada. Nuevamente volver a la nada de la que salió…»

 

Así terminó…

Levanté la vista un poco y las sombras dibujaban figuras abstractas sobre el pavimento caótico; la levanté un poco más, una sonrisa familiar. Eso me sacó de la historia y volví a la continuidad vívida.

La última y nos vamos

 

Tiene mucho tiempo que no posteo y a mi medio lector —mi inconsciencia — no le importa, ¿o sí?… ¿Qué caso tiene postear seguido? A quién le importa. Pero este último día del año vale la pena para hacer uno de esos recuentos, ridículos y sin sentido que todos hacen, pero como todos los hacen ¿por qué yo no?

 Ya se, mejor en vez de hacer un recuento sólo hablaré al aire recordando qué pasó éste año y a ver si en la hablada sale algo bueno:

Pues éste año fue un año como ningún otro; claro, todos los años son como ningún otro, pero éste en específico fue como ningún otro en más de un sentido; nuevo OS, nuevos amigos —sí, claro —, nuevo estilo de vida, nuevos rencores, viejos problemas, todo retomó un giro diferente, de nuevo vino caos existencial, pero a ese tipo ya lo conozco desde hace varios años y me tiene sin cuidado, sólo veré lo bueno de la vida y que sea lo que sea. Que erré de carrera… No lo creo, no lo se, sólo quiero terminarla para hacer lo que me guste… Obviamente puedo hacer lo que me guste sin la necesidad de una carrera, aunque ciertas personas tengan la idea de que no es así, lo cual me parece una idea ridícula… Pero cada quien. A fin de cuentas, que se joda la gente con sus ideas retrógradas y ridículas, me tiene sin cuidado porque yo prefiero mis ideas retrógradas y ridículas —frase de tres pesos que me da risa al pronunciarla —. Que la dualidad, que las personas tienen sentimientos, que tengo que tener en cuenta a la gente, que el karma, que la vida, que las responsabilidades, que las relaciones, que tantas cosas que van en contra de mi precepto de vida: Haz lo que te venga en gana y como te sientas mejor (nótese que no usé la palabra felicidad porque eso es un producto comercial, que sí, me gustan, pero sólo cuando es comercio honesto).

¡Tu precepto de vida va en contra del prójimo!dirás, tú, lector.

Lo refutaría contestando que no; simple y sencillo: no me hace feliz el sufrimiento ajeno ni me divierte dañar a las personas —que sea consecuencia de otras actitudes, eso ya es diferente —. Yo quiero pensar que actúo como necesito actuar y como se me da la gana; evidentemente no actuaría de otra forma, no me sale.

Recientemente he recibido quejas de un chingo de algunas personas ,y esa lista irá en aumento, porque dicen que soy muy directo y que no me fijo en el efecto que mis comentarios producirán en las personas… No es mi culpa que no hagan las cosas bien evidentemente yo tampoco las hago bien la mayoría de las veces, pero vaya que lo intento y que sean susceptibles a los efectos de una crítica constructiva. Me han acusado de querer tener siempre la razón, de ser necio, de no ser paciente, de ser voluble… creo que sólo falta que digan que soy una mierda de persona (a menos que mi memoria me engañe y ya lo hayan dicho). Me han dicho que las otras personas tienen también sentimientos y que no los tomo en cuenta. Yo se que tienen sentimientos y que se deben tomar en cuenta, pero ¡caray! a veces se me olvida, no puedo estar recordando todo.

Bueno, yendo a lo bueno del año pues… (vaya, a esto me refiero con que es un año como ningún otro, sí hay cosas buenas) el nuevo sistema operativo, conocer DeviantArt, aprender algunos nuevas aplicaciones, definir mi estilo arquitectónico, generar el precepto para una nueva teoría de creación arquitectónica y conceptual que, puede que hasta la use para mi tesis (para la cual aun faltan un par de años), ampliar mi circulo amistoso y… un momento, no lo amplié realmente, sólo cambió un poco, muchas personas con las que había alguna relación de amistad ya no me hablan, ya no les hablo, me odian, los odio o me son indiferentes, pocos son los que se mantienen; Lux, Beto, Rojo, Elia, Kuro, Leonardo, no se, es difícil pensar en quienes son realmente amigos… Hay algunos que parecen serlo, pero no me convence completamente; lo siento, soy escéptico por naturaleza y eso es algo difícil de cambiar (claro que, aunque fuera fácil, no lo cambiaría). Hay otros nuevos que llegaron, estuvieron un momento y se fueron, a otros los alejé, otros que estaban desde hace tiempo se fueron sin avisar, en general lo mismo de siempre, pocas personas en las que se puede confiar al cien.

Fue un año con altibajos muy pronunciados, de la indiferencia al caos, de la tranquilidad a la inestabilidadtodo terminó en posibilidades y aprendí muchas cosas, por ejemplo: no importa cuanto lo intentes, no vas a poder manipular a las personas por largo tiempo (un descubrimiento terrible). Como sea, no importa cómo terminó el año porque no es algo que se archiva y ya. Todo hay que continuarlo, en este flujo de la vida que a veces te lleva muy alto y en segundos te hace más insignificante que un escarabajo pelotero —puta, ¡qué profundo! —.

Ummm… leo el párrafo anterior y pareciera que estoy deprimido, pero no, sólo soy realista, aunque los optimistas me digan que soy pesimista. Es mejor conocer todas las opciones y no quedarte sólo con la peor o con la mejor, porque puede que no sea y si tienes un esbozo global puedes reaccionar con eficacia.

Divago mucho, ya lo se, me lo han dicho, pero se justifica, no había escrito nada en largo tiempo y hay que poner al tanto al lector si es que hay alguno. 

Como sea, tomando ahora la actitud comercial deshonesta festiva: ¡Felices fiestas y que sea un año provechoso para todos! (mensaje que debiera ser: si consumes vas a lograrlo más fácil, y si no, por lo menos conseguiste cosas nuevas y si son de diseñadores jóvenes emergentes, ¡mejor! ).

Evolución interna

p.p1 {margin: 0.0px 0.0px 0.0px 0.0px; font: 13.0px Helvetica}

La adaptación de conciencia y pensamiento ajeno, una alienación de ideales arcaicos y de prejuicios recientes.

¿Cómo sucede? En dado momento eres contenedor de una estructura moral interna, devenir de una historia personal y de una situación histórica específica. No es la misma situación el crecimiento de alguien que ha vivido una relación intrafamiliar sana y una relación interpersonal vacía a otra que ha vivido una vida intrafamiliar plena y una relación interpersonal agraciada; es diferente el desarrollo y los valores de una persona cuando su formación emocional es parte esencial en el nacimiento del superyo y su complejidad interna.

No se aun cómo comenzar el tema real al que me quiero acercar; hay varios puntos de aproximación, unos sencillos otros no… Puedo comenzar por la empatía en casos específicos del pensamiento; puedo comenzar por la complejidad del pensar ajeno, puedo hablar sobre mi percepción del crecimiento ideal y… hay otras tantas pero, creo que he encontrado mi punto de partida: Iniciaré mencionando la complejidad del pensamiento ajeno.

Así es, el pensamiento ajeno es tan complejo que no es posible entenderlo en su totalidad o, en el mejor de los casos sólo interpretar y, en esa interpretación no cabe más que la posibilidad de error y el alejarse de la intención real. Comprender no es interpretar; no es posible entender a alguien a partir de una interpretación personal. Siempre el juicio se verá afectado por los prejuicios y por la evolución propia. La única forma de “comprender” a una persona es a través de un análisis frío y a través de este sólo llegas a entender la estructura de su pensamiento, no sus motivaciones ni las falacias en las que incurren.

Las motivaciones son un tema conflictivo pues, hay cosas que para una persona parecen de lo más sanas y para otra generan una confrontación interna y pueden llegar a producir desprecio ajeno. Algunas veces llegan a ser asimiladas por la parte receptora y eso es empatía, el entendimiento de las actitudes y comportamientos permite el advenimiento de la —cómodamente llamada —comprensión. ¿Qué pasa cuando una persona comprende a otra? ¿Qué pasa cuando esta complejidad es aceptada por las partes?

Pueden pasar muchas cosas y la principal es el cariño que genera el dialogo perceptivo.

¿Qué es el diálogo perceptivo?

Hay dos interlocutores, hay una estructura de comunicación: Emisor, receptor, mensaje. El elemento afectado en este movimiento de información es el mensaje; en una conversación el mensaje puede ser un icono, una frase, cualquier elemento que signifique algo. Los mensajes perceptivos son conformados por conjuntos de signos. El conjunto contiene varios elementos que, por sí solos no significan; son signos que tienen multiplicidad de significados y la interacción con otros signos es lo que permite una interpretación. La interacción de signos dispares es lo que genera el mensaje perceptivo y la diversidad de interpretaciones y su depuración para obtener el significado y mensaje final; es un proceso de análisis arduo que si, uno de los interlocutores no conoce al otro en ciertos niveles, se pierde el diálogo perceptivo y se regresa a un diálogo de estructura ortodoxa: emisor-mensaje directo-receptor.

La evolución interna no sucede cuando el ser a evolucionar no tiene rango de comparación. No puede evolucionar si no conoce a un ser homólogo, si no entiende su entorno, si no entiende su problema, si no conoce la complejidad del pensamiento y su estructura sensible y funcional. La evolución genera innovación y solidez, comprensión y crecimiento. Vivir del estatismo es una maldición; el movimiento, la transformación y dinamismo son sanos mas se pueden volver problemáticos si el paso del ser es visual, si no se transforma y no aprende; si vive sin vivencia, si recibe sin ofrecer, si desecha todo lo que recibe; el ser desecha pero tiene que asimilar lo que desechó, no vale la pena la aglomeración de elementos si no funcionan; sólo hay que mantener lo que sirve y lo que permite el crecimiento.