Frío!

Hace mucho que no sentía tanto frío… ahhhh

Todo por andar cuidando a los gatos de mi hermana. Ella se fue a Culiacán y me los encargó y tengo que cuidarlos cuando comen porque sino llega otro gato y les quita todo —que manchado U_U—; bueno, whatever…

Y como hace frío afuera me he quedado a ver un par de cosas nuevas… Esto del blip.fm suena chido, es como una extensión loca de twitter… ah, si alguien está interesado en las idioteces que me llegan a pasar en cualquier momento del día, siganme a @arqaissa 😀

y… aummm… creo que es todo… no hago mucho además de tarea de historia ^_^

¿Re interesante verdad?:

sí… claro —_—U

Me entraron las ganas de raparme… ¿será buena idea? —especialmente con el jodido frío—

Sueños

Es difícil decir las cosas… Ni siquiera se que quiero decir ahorita; podría platicar un extraño sueño que tuve: Viajar en metrobus hasta Yucatán –se que tengo pedos –. O tal vez otro sueño: Platicar y cuidar a un niño desahuciado que vive en una especie de jardín confinado por un muro de corteza y un vestíbulo de fango, cuyo acceso es únicamente un portón de hierro, también recuerdo un árbol muerto que marca el inicio del jardín principal… ¿De qué platiqué con el pequeño? No logro recordarlo, sólo se que fue una platica triste y emotiva. Un saudade por tener una última plática tan alegre con una persona extraña y con quien te logras encariñar en cuestión de horas; saber que va a morir alguien así provoca una sensación terrible que hace que salgan las lagrimas… Despierto cubierto de lagrimas y con un dolor en el pecho.
Creo lograr entender algo: El pequeño que va a morir es parte de mí. No se por qué, no se qué es… pero se que algo en mi va a morir; es en momentos como estos cuando uno piensa que los sueños realmente son parte del subconsciente que trata de hacerte entender algo que no quieres aceptar… Tengo que hablar con este niño antes de que muera, creo que sólo él me puede decir quién es. Al igual que cuando soñé con Daniela, no supe qué pasó, no recuerdo la tesitura de su voz, no recuerdo nada más que una imagen fugaz al verla por ese primer momento en una fiesta; después de ahí, todo se vuelve –ni siquiera borroso –negro y no puedo recordar un solo instante de su presencia, no puedo imaginarla. ¿Será ese pequeño el que me distrae de las ideas?
He tenido una serie de sueños ilógicos que al conectarlos parecen querer contar una historia… Daniela, el niño, lugares, personas, momentos, sensaciones… todo se sucede al azar. Pero hay algo que unifica todos esos elementos: la melancolía.
¿Estaré en un estado de melancolía pasajera o crónica? No tengo idea, pero se que estoy en un estado de incertidumbre emocional. Tal vez eso provoca que los recuerdos y sentimientos boqueados salgan a flote mediante los sueños… ¡Yo nunca lograría sacar esas partes de mí a placer! Hay miles de caras desconocidas que no tienen por qué verme, no me gusta sentirme vulnerable… Mas ahora lo estoy.
No creo estar exponiéndome a voluntad, parece ser un proceso natural de los hechos. Los sucesos provocan que por un lado refuerce las defensas dejando inevitablemente expuesto otro lado… No estoy preparado para tal duelo. Defender dos frentes me cansaría más de lo permisible. La confusión me provocaría tomar decisiones claramente equivocadas… Por ejemplo: No se si sea el soundtrack de “Stranger than Fiction” o qué, pero ese dolor en el pecho vuelve y me doy cuenta de que mi propia estrategia se ha vuelto contra mí –o por lo menos eso parece en los hechos –. No se de que manera puedo estructurar nuevamente todo, cada cosa que hago parece ir en contra mía y alejarme de mis anhelos.
Olvidé el pragmatismo hace un tiempo. ¡Eso fue una mala decisión! Olvide no involucrar más que el raciocinio para las tomas de decisiones… La noción está definida por múltiples factores que no comulgan entre sí. Así que todas las estimaciones son erróneas –estoy en un punto ciego –… Como el sueño de Daniela; no se nada, no logro ver más allá de esa primera imagen que no dice mucho… Finalmente… Todo está en penumbra y no hay lampara que arroje un poco de luz al camino, así que saldré de esto con muchos raspones y cortadas; tal vez uno que otro moretón. Lo feo: Perdí mi botiquín para estas emergencias en el camino hace algunos años.
Un sueño tras otro me acerca a un lugar que he tratado de evitar siempre y me hace dudar de mis decisiones hasta el día de hoy.